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viernes, 9 de diciembre de 2011

Golden Foot VI: Francesco Totti.

- 2010 Francesco Totti (Roma, Italia, 27 de septiembre de 1976)

Il Capitano. Lo nombraron a la edad de 21 años, un cargo lleno de responsabilidad, con la pasión por el fútbol como acompañante y con la tarea de ser un líder en el campo no sólo para su equipo, sino también, para toda una ciudad, la ciudad eterna, Roma. Francesco Totti es ídolo para su afición, capitán para su equipo y jugador para la historia del fútbol italiano como lo confirman los más de 200 goles y su situación en los artilleros de Italia, quinto por detrás de nombres como Silvio Piola, Gunnar Nordahl, Giuseppe Meazza y Altafini. En total, catorce años de capitán siendo el referente de la Roma y un icono para la hinchada que no ha dudado en romper una lanza a su favor siempre que Totti ha tenido algún capítulo de indisciplina en el estadio. Como también lo hicieron hace pocas semanas tras la llegada de Luis Enrique y su encontronazo con el capitán. Luis Enrique lo dejó en el banco en el partido contra el Slovan de Bratislava, una eliminatoria de  la UEL que terminó en tragedia para el conjunto romano al quedar eliminado. Totti siempre ha ido de frente, ha entendido lo que es llevar el brazalete, una responsabilidad y liderazgo demostrados dentro del campo y fuera de él. Siempre preparado para alentar a sus compañeros y transmitirles la garra que tiene que tener el conjunto en situaciones determinadas. Un mediapunta con alma de delantero, un delantero con la clase de mediapunta. Así es Totti, il capitano.


Totti celebrando un tanto



- Trayectoria.

Hablar de la trayectoria de Francesco Totti es hablar de la Roma. Es explicar el sentimiento de un romano que se hizo futbolista, que se hizo un gran futbolista lleno de valores reconocidos por los "tifosi". A la edad de 13 años, Totti ya se entrenaba en la ciudad deportiva de la Roma y, por aquel entonces, jugaba con chicos más mayores porque su calidad siempre se lo permitió. Con 16 años y medio debutaba en el primer equipo y, más tarde, llegarían las primeras ofertas para dejar su ciudad. Totti desestimó una gran oferta del Milan y, después, llegaría el momento de la gran responsabilidad y el principio del vínculo en Roma.

Aldair, el central brasileño que llevaba toda una vida futbolística en la ciudad eterna, sería nombrado como capitán del equipo por una votación entre la plantilla. El veterano defensa no lo dudó y le cedió el brazalete de capitán a un Francesco Totti de tan solo 21 años. Aldair explicó que Totti era el presente e iba a ser el futuro del conjunto. En el 2001 llegaría el Scudetto, de la mano de Fabio Capello y ayudado por Batistuta, Francesco Totti levanta el título en el Olímpico, cumpliendo el sueño de cualquier ciudadano de Roma. Una de las frases que se le recuerda a Francesco dice mucho del sentimiento que le une al equipo y la ciudad: "Ganar un Scudetto con la Roma es como ganar 10 en otra parte de Italia".


Totti con la Copa del mundo, año 2006.

Su estancia en Roma ha tenido sobresaltos, una grave lesión en los ligamentos del tobillo ponía en duda su participación en el mundial de Alemania. Totti peleó duro haciendo una rehabilitación relámpago y preparándose exclusivamente para disputar el mundial. Más tarde, sería uno de los broches de oro para su carrera. Italia se hacía con la copa del mundo en la tanda de penaltis ante Francia, en el partido del famoso cabezazo de Zidane a Materazzi. Tras haber ganado el mundial, Totti decide dejar la selección y dedicarse exclusivamente a la Roma. Actualmente cumple su temporada número veinte con la polémica de su encontronazo con Luis Enrique, una polémica que surgió en el partido de la Uefa Europa League ante el Slovan de Bratislava y que promete tener más capítulos si el español no empieza a reconducir el presente de la Roma.

Para Totti la Roma es la vida, pudo salir del equipo en momentos de dudas y, sobretodo, por una oferta del Real Madrid, equipo del que fue simpatizante de pequeño, pero Totti es romano, siente la ciudad, ha crecido en Roma, ha vivido en Roma y hablar de su vida futbolística es hablar de la ciudad eterna, de Roma.


Francesco Totti, capitán de la Roma desde 1997.

- Logros.


Ha ganado un Scudetto (2001) tras 20 años de sequía, 2 Supercopa de Italia y 2 Copa de Italia. Francesco ha sido galardonado con la bota de oro al marcar 26 tantos en su magnífica temporada del año 2007, y varios reconocimientos al mejor jugador del año en el Calcio.

A nivel de selección Totti ha ganado una Eurocopa sub21 (1996) y una copa del mundo (2006). El Golden Foot lo ganaría en 2010, después de figurar en muchas quinielas del Balón de Oro en la primera década del Siglo XXI, en este aspecto recuerda mucho a Raúl, el ex-capitán del Real Madrid.

- Detalles técnicos.


Totti es el símbolo romano. Según los tifosi, es el descendiente directo de los gladiadores que se forjaron dentro de los muros del Coliseo, ese monumento que rebosa historia en cada resquicio de su piedra. El alma del equipo de la ciudad eterna. Totti es la creatividad del delantero, la entrega, la fuerza y el ejemplo más exacto de responsabilidad y afecto sobre un equipo de fútbol. Un delantero con la clase que tienen los mediocampistas con libertad, un atacante con la versatilidad que le da el poder jugar en cualquier posición del frente de ataque con éxito. Totti dispone de un golpeo espléndido y de un ingenio que ha dejado sentados a muchos de los defensas de Italia desde 1993. Fue el encargado de repartir asistencias cuando jugó detrás de los delanteros y fue el goleador cuando le tocó jugar solo de delantero referencia, siempre con un rendimiento excelente. Totti es considerado el espejo de la cantera de la Roma y si tuviera que definirlo me centraría en el brillante guerrero de la arena: El Gladiador romano. En retórica futbolística es justo hablar de un jugador que con 21 años cogió el brazalete de capitán con una responsabilidad fuera del alcance de los jugadores de esa edad, abrazó el escudo y, a día de hoy como en un futuro, será recordado como Il Capitano.



sábado, 18 de junio de 2011

Tassotti y Luis Enrique vuelven a cruzarse.

La selección española de la mano de Javier Clemente. Actualmente intentando ejercer de seleccionador en el combinado camerunés, eclipsado por el carácter y liderazgo de Samuel Eto`o. Disputaba en el 94 el mundial de Estados Unidos. Un 9 de julio en Boston, ciudad que disfruta del equipo con más anillos de la NBA. La selección que no era ni la sombra de los actuales campeones del mundo. No había brillado en la fase de grupos, pero se deshizo con facilidad en octavos ante Suiza cosechando un tres a cero con goles de Hierro, Beguiristain y Luis Enrique. A la postre protagonista de una de las decisiones más lamentables que recordamos de la historia de los mundiales. La Azzurra tampoco había ilusionado con su juego a nadie, ni a los italianos, ni a los amantes del fútbol. Superó su fase de grupos con tan sólo 4 puntos con un grupo formado por Noruega, Irlanda y Méjico. En octavos de final lidió contra la Nigéria de Finidi. Derrotando al equipo africano por 2-1 con goles del gran Roberto Baggio. Corría el minuto 93 de partido de los fatídicos cuartos de final que tanto temíamos por aquellas. España perdía dos a uno cuando ocurrió la desgracia, inexplicablemente el árbitro del encuentro no vio el codazo. Mauro Tassotti dejó a Luis Enrique tendido en el verde como si fuera la lona de un ring, nariz ensangrentada y lágrimas en los ojos. Toda España sintió el golpe, el dolor y la impotencia de saber que de nuevo nos apartaba de unas semifinales una decisión arbitral. El español recordaría esa acción en innumerables ocasiones. Le acababan de romper la nariz y el italiano quedaba sin castigo ninguno. El destino, caprichoso como siempre. Ha querido que Mauro Tassoti, defensa recio e impetuoso de aquel Milán de Arrigo Sacchi, de la Italia del 94, vuelva a cruzarse con Luis Enrique. Mauro como segundo entrenador de los campeones del calcio, de su Milán. Luis Enrique que viene de hacer campaña excepcional con el filial del Barcelona. Se traslada a la ciudad imperial de Roma. Para devolver al conjunto de la capital italiana a retos más importantes. El morbo está servido. Cuando la serie A empiece a correr y llegue la fecha del Milán-Roma o Roma-Milán. El asturiano mirará al otro lado del banco y verá al defensa recio e impetuoso que le destrozó la nariz en el último minuto de los cuartos de final.